¿Qué es la Radiación de Salvamento o Adyuvante?

La radiación después de prostatectomía puede usarse en dos escenarios:

  • Radiación de Salvamento: Se administra si el PSA comienza a aumentar (recurrencia bioquímica) después de cirugía, sugiriendo que permanecen células cancerosas.
  • Radiación Adyuvante: Se ofrece poco después de cirugía si se ven características de alto riesgo en el informe de patología, como márgenes positivos, invasión de vesícula seminal o extensión extracapsular.

Ambos enfoques usan radiación de haz externo dirigida al lecho prostático, apuntando a destruir células cancerosas microscópicas antes de que crezcan o se propaguen.

Por Qué la Radiación Puede Ser Recomendada

  • Para bajar el PSA y reducir riesgo de recurrencia.
  • Para retrasar o evitar terapia sistémica como terapia hormonal a largo plazo.
  • Para mejorar tasas de cura en hombres con características de alto riesgo después de cirugía.
  • Los estudios muestran que la radiación de salvamento es más efectiva cuando se inicia temprano (a niveles muy bajos de PSA).
  • La radiación adyuvante reduce el riesgo de recurrencia en hombres con patología de alto riesgo.
  • La radiación moderna es precisa, preservando vejiga y recto circundantes.

Qué Esperar Durante el Tratamiento

La radiación se entrega como tratamientos ambulatorios diarios, típicamente de lunes a viernes, durante varias semanas. Cada sesión dura solo unos minutos, y el tratamiento en sí es indoloro. Se acostará en una mesa de tratamiento mientras una máquina entrega rayos dirigidos al lecho prostático.

Efectos Secundarios y Recuperación

  • Corto plazo: Fatiga, urgencia urinaria leve o frecuencia, heces sueltas o irritación rectal.
  • Estos efectos son generalmente temporales y mejoran después del tratamiento.
  • Largo plazo (menos común): Fuga urinaria continua, disfunción eréctil o sangrado rectal.
  • Su equipo de atención monitoreará de cerca y proporcionará tratamientos para minimizar estos efectos.

Monitoreo y Seguimiento

  • Pruebas de sangre PSA regulares para rastrear respuesta al tratamiento.
  • Visitas de seguimiento con su urólogo y oncólogo de radiación.
  • Imágenes adicionales como escaneos PSMA PET si se sospecha recurrencia.
  • Atención de apoyo para síntomas urinarios o intestinales, si es necesario.