¿Qué es el Cáncer de Próstata Hormono-Sensible?

El cáncer de próstata hormono-sensible (CPHS) significa que el cáncer todavía responde a la reducción de testosterona (andrógenos). Muchos hombres inicialmente se sorprenden por el diagnóstico, especialmente si hay metástasis presentes, pero es importante saber que con las terapias modernas, muchos viven vidas largas y plenas, a menudo con síntomas mínimos. La enfermedad en etapa 4 no significa automáticamente un mal pronóstico en la era de tratamientos avanzados.

Opciones de Terapia de Privación de Andrógenos (TPA)

TPA Médica

  • Agonistas LHRH (leuprolida, goserelina, triptorelina) – inyecciones cada 1–6 meses.
  • Antagonistas LHRH (degarelix, relugolix) – supresión rápida de testosterona sin incremento inicial.
  • TPA intermitente – ciclos de tratamiento/descanso en casos selectos.

TPA Quirúrgica

  • Orquiectomía bilateral – procedimiento ambulatorio, caída inmediata de testosterona.
  • Raramente elegida hoy debido a la preferencia por la reversibilidad de la TPA médica.

Inhibidores de la Vía de Andrógenos

  • Abiraterona – bloquea la producción de andrógenos; se toma con prednisona.
  • Enzalutamida – bloquea la señalización del receptor de andrógenos.
  • Apalutamida – similar a enzalutamida; bien tolerada en muchos.
  • Darolutamida – menos efectos secundarios en el SNC; buena para pacientes activos.

Estos agentes, cuando se añaden a la TPA, reducen el riesgo de progresión y prolongan la supervivencia. La elección depende de comorbilidades, tolerancia y prioridades de estilo de vida del paciente.

Monitoreo e Imágenes

  • Análisis de Sangre: PSA, testosterona, panel metabólico cada 3–6 meses.
  • Salud Ósea: Escaneo DEXA cada 1–2 años, calcio/vitamina D, posibles bifosfonatos o denosumab.
  • Imágenes: PET PSMA basal, RM o TC para seguimiento según sea necesario.

Estilo de Vida y Cuidado de Apoyo

  • Entrenamiento de resistencia 2–3 veces/semana para preservar masa muscular.
  • Ejercicio aeróbico 150 minutos/semana para apoyar la salud cardíaca.
  • Dieta alta en proteínas (1.2–1.5 g/kg/día).
  • Alimentos que apoyan los huesos (vegetales de hojas verdes, lácteos, productos fortificados).
  • Optimización del sueño y técnicas de manejo del estrés.
  • Cesación del tabaquismo y moderación del alcohol.
  • Compromiso social y grupos de apoyo.
  • Seguimiento regular con el equipo de oncología/urología.