Aproximadamente el 85% de los cálculos renales son de oxalato de calcio, y el resto se divide entre cálculos de ácido úrico, fosfato de calcio, estruvita y cistina. La mayoría de ellos — especialmente los de oxalato de calcio y ácido úrico — están fuertemente influenciados por la dieta.
La dieta clásica de quien forma cálculos es alta en sal, alta en proteína animal, alta en oxalato y baja en líquidos. Cada uno de esos cuatro factores aumenta el riesgo de cálculos de forma independiente. Inviértalos, y su riesgo de cálculos disminuirá con ellos.
Personalice con una Prueba de Orina de 24 Horas (MSP)
Para quienes forman cálculos de forma recurrente, recomendamos una recolección de orina de 24 horas — un perfil metabólico de cálculos (MSP), que también realizan laboratorios como Litholink o StoneRisk. Mide el volumen de orina, el calcio, el oxalato, el citrato, el ácido úrico, el sodio y el pH para revelar los factores específicos que provocan sus cálculos — y nos indica exactamente qué cambios dietéticos le ayudarán más. El consejo genérico es útil, pero el consejo dirigido según su propia química urinaria es mucho más poderoso.